Hoy en dia la cocina japonesa es fuente de inspiración para cocineros y aficionados al buen comer de todo el mundo (entre los que me incluyo). Casi con seguridad es la cocina que mejor sabe tratar los pescados y que más valor les da. La sencillez en la preparación unida a una tradición milenaria de cortes especializados del pescado ofrecen al paladar la mejor manera de degustar el mar.
El salmón es uno de los pescados más comunes y a la vez sabrosos para degustar en crudo o semicrudo. Y el tataki es la preparación más popular del salmón a nivel mundial.
Hoy, una receta sencillísima que como veremos además agrada la vista por su colorido y su presentación, sin por ello renunciar a un sabor difícil de olvidar.
Ingredientes
1 lomo de salmón fresco sin espina.
4 cucharadas de sésamo tostado.
1/4 puerro con su hoja.
10 ramitas de cebollino
1/4 de pepino
1 pellizco de regajo o boruja
1 zanahoria pequeña
1 chorrito de salsa de soja Kikkoman
5 gotas de salsa worcestershire Lea Perrins (opcional)
1 cucharilla de azúcar.
1 cucharada de AOVE
Preparación
Comenzaremos preparando la guarnición de manera que pueda tomar un tiempo de maceración. Para ello, picaremos en juliana un poco de puerro (parte blanca), picaremos muy menudo el cebollino tierno reservando uno por ración para la decoración final, rallaremos un poco de zanahoria y laminaremos finamente un trozo de pepino pelado. Mezclamos en un bowl las verduras y agregamos un chorrito de salsa de soja, una pizca de azúcar y unas gotas de worcestershire sauce. dejamos macerar unos minutos mientras continuamos con la preparación, agregando el pellizquito de regajo o boruja al final para evitar que se oxide y se marchite en contacto con la salsa (el regajo es una hierba acuática de temporada de la que ya hemos hablado en otras recetas, totalmente opcional).
Calentamos una plancha, una sartén o más convenientemente el teppanyaki (si tenemos), y engrasamos ligeramente con una cucharada de aceite de oliva. Tomamos el lomo de salmón previamente secado con papel absorbente y lo embadurnamos en sésamo de manera que se adhieran las semillas a la carne del salmón. Marcamos ligeramente el pescado en la placa o teppanyaki por todos sus costados con el único propósito de sellarlo. El interior debe quedar crudo para que pueda llamarse tataki.
A la hora de emplatar, tomamos una hoja del puerro con buena presencia, previamente lavada a conciencia y cortamos longitudinalmente en la forma en que aparece en la fotografía. Rellenamos con la guarnición de crudités que teníamos macerando y adornamos con el regajo o boruja, situando el lomo de tataki a un lado. Queda a nuestra elección si deseamos presentarlo entero o al corte (como es debido) teniendo en consideración que si no se dispone de un cuchillo extraordinariamente fino y afilado podemos destrozar el plato, por lo que ante la duda o si el corte de pescado no es nuestro fuerte, presentamos entero. Se recomienda colocar junto al plato un cuenquito con salsa de soja para mojar al gusto, pues como vemos no se ha añadido sal en todo el proceso con el propósito de aportar la sazón únicamente mediante la salsa de soja evitando disfrazar el delicado sabor del salmón fresco.

















